Creí que se trataba de un hielito
La Prudencia Y La Cobardía| J.D. Salinger| Bruce Lee| King Kong | Teoría Del Caos
Es tan difícil distinguir entre la prudencia y la cobardía como entre la arrogancia y la valentía. Sin embargo, pienso rápido, me esfuerzo un poco más, no me acuerdo de ninguna película que se ocupe del soldado que huye y sirve para otra batalla. No, quedarse en el molde sólo aparece en los relatos como recurso para fabricar sombras, contrastes que aumenten la figura central del héroe.
Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella.
J.D. Salinger, El Guardián Entre El Centeno
Hay que ir para adelante si queremos ser parte de un recuerdo de gloria, aunque sea el propio. Adelante, pero con sensatez. Todavía no lo convenzo a Dr. Seek con el siguiente argumento: hay puntos intermedios posibles entre matar al dragón y gozar de una noche con la doncella de la torre. Necesariamente, ¿hay que matar al dragón si con que esté un poco mareado ya alcanza para un 80% de doncella? No, puesto así da un poquito de asco -lo reconozco-, el ejemplo es malo, permítanme invertir el argumento. ¿Qué pasaría si en vez de dragón el custodio fuese un enano flacucho, desarmado, que está comiendo arroz, concentrado en su escudilla, sentado tranquilamente al costado de la escalera de piedra? Y el arrogante pretendiente descubriera tarde que (muy tarde ya, por el cuarto escalón) se tiene que cargar a Bruce Lee.
Marta P. logró con mucho esfuerzo extinguir el 100% de la población de cucarachas en su vivienda. Luego brotaron escorpiones de abajo de su piso flotante de madera y hasta de los placares. Un fumigador esbozó una teoría: tal vez no era tan bueno matar a todas las cucarachas, porque al fin y al cabo son las que se comen los huevos de los escorpiones.¿Veneno contra escorpiones? Hmm, no. No tengo …
Pronóstico: a medida que aumente nuestra conciencia sobre la naturaleza compleja del mundo, aumentará el valor de la victoria estadística, esa que permite sentirse ganador sólo con un 80% de triunfo sustentable en el tiempo. Especialmente cuando sabemos de antemano que el intento de ir por el 100% cambiaría completamente el problema, transformando al monito bebé, tomador de leche de una mamaderita, en un King Kong furioso manotea-aviones.
Peripecias. Claro que a todos nos resulta divertido escuchar sobre el tipo que empezó molesto por el sonido del goteo de una canilla y terminó con medio metro cuadrado de pared picada, internándose a buscar cerámicos color champagne en oscuros negocios que tienen saldos, de fábricas que ya no fabrican lo que el tipo necesitaba para cubrir el agujero.
En contraste, mucho más divertido que, unos años más tarde, el mismo tipo decida, después de comprobar cómo la luz de su cocina titila cuando la luz del living se regula al máximo, no luchar por solucionarlo y por el contrario justificar su cobardía con teoría del caos, interdependencia, efecto mariposa y otras extrapolaciones -dudosas- a la vida real. Escribiendo, cómodo, en su escritorio, total: cuando se necesita la luz de la cocina se baja un poquito la luz del living. Y listo.


